Normalmente en invierno y, sobre todo, cuando llueve, nos relajamos en cuanto a prevención de incendios domésticos o laborales. Pensamos que con el tiempo húmedo es más complicado que se origine un fuego y que este llegue a ser un gran incendio. Pero hay que tener cuidado, relajarse puede ser precisamente la consecuencia de un fuego.

¡Ojo con el fuego!

Como estamos viendo tristemente estos días, en Cantabria el fuego está devastando bosques y casas. Es invierno y llueve, ¿cómo es posible? Precisamente porque aunque el tiempo sea húmedo, un fuego puede propagarse de forma muy rápida.

Para prevenir un incendio en tu casa o en el trabajo, te dejamos una serie de recomendaciones. ¡Siempre hay que estar alerta!

  1. Cuidado con la calefacción. En invierno tendemos a conectar muchas estufas, radiadores y a encender chimeneas. Todos estos focos pueden ser peligrosos de cara a un incendio. Mucho cuidado con los calefactores de pie en oficinas, junto a los documentos pueden ser un factor peligroso.
  2. La cocina siempre vigilada. Cuando es invierno siempre nos apetece un buen caldo calentito o comida en abundancia para entrar en calor. Cuidado con dejar sin vigilar los fuegos en las cocinas, es uno de los focos de incendios más comunes.
  3. Hace frío, pero fuma fuera. Sabemos que hace frío, pero son muchos los incendios producidos por colillas mal apagadas en sofás o incluso en la cama.
  4. Cuidado con las toallas. Nos encanta poner las toallas encima de los radiadores para estar bien calentitos cuando salimos de la ducha. Pero hay que tener mucho cuidado porque pueden prender. En los radiadores ya nos avisan de no cubrirlos y, sin embargo, lo hacemos ¿por qué?
  5. Oficinas con muchos enchufes. Es invierno y en la oficina tenemos conectado el radiador, el ordenador, la impresora, la cafetera y demás. Mucho cuidado porque tanto aparato puede provocar un incendio eléctrico.

En resumen, en invierno también se puede originar un fuego de forma muy sencilla. No hay que relajarse y siempre estar alerta. Son consejos muy sencillos y nos ahorramos un gran susto.